¿Qué palabras hieren?

¿Qué palabras hieren?

Las palabras duelen poema

Avancemos a la edad adulta, soy un introvertido tranquilo que disfruta de su soledad. No soy de los que se ponen por delante. No soy un snob, sino todo lo contrario, pero me lo han llamado en más de una ocasión.

La cosa funciona así: Alguien nos dice algo que no es muy agradable, nos enteramos por un amigo de que un compañero de trabajo ha insultado nuestro nuevo peinado o personalidad, o vamos por la calle y vemos que alguien nos señala y susurra.

Los alimentamos con preocupación y rabia. Contemplamos las palabras, intentando diseccionar su significado. Absorbemos su energía negativa. Luego, para empeorar las cosas, nos aferramos a ellas, permitiendo que se enconen durante días, semanas o incluso años.

Dependemos en gran medida del apoyo y la aceptación de las personas de nuestra vida. Sentimos la presión de complacer a quienes nos rodean y de ser aceptados. Nos gusta la atención de los demás como confirmación de nuestra propia valía.

Estos casos se nos quedan grabados. No los dejamos pasar como hicimos con el gato que saltó la valla. En cambio, alimentamos estas experiencias con un pensamiento tras otro, diseccionando y definiendo. Lo absorbemos todo.

Las palabras pueden dañar el discurso

Una palabra pronunciada que se quedó con nosotros demasiado tiempo. Una palabra pronunciada que desearíamos poder retirar. Una palabra no dicha que anhelamos que haya cobrado vida. Ya sea que la hayamos escuchado, pronunciado o deseado que se dijera, una cosa es segura: las palabras, o la falta de ellas, tienen un profundo impacto en nuestro bienestar y en la forma en que nos vemos a nosotros mismos en relación con el mundo.

En las últimas semanas me he propuesto compartir este mensaje con mis alumnos. Hemos leído muchos libros sobre la amistad, la bondad y el poder de las palabras, empezando por mi propio libro ilustrado, Words. Desde su publicación original en 2015, he tenido el placer de hablar con muchos padres y educadores que utilizaron el libro para iniciar discusiones con los niños en torno a sus diversos temas: la pertenencia, el encaje, el acoso, la amistad, la toma de decisiones positivas, la educación del carácter, la mentalidad de crecimiento, la construcción de una comunidad, el empoderamiento de los demás, etc. Esta lista no es exhaustiva: dependiendo del ángulo y de la edad de sus alumnos, Palabras puede utilizarse para desarrollar muchas habilidades y temas de aprendizaje importantes.

Las palabras duelen verso de la biblia

La teoría sugiere que a medida que aumenta la activación de los conceptos de dolor en la memoria, también lo hace la percepción posterior del dolor. Anteriormente, los investigadores han descubierto que la activación de los conceptos de dolor en la memoria aumenta la percepción del dolor de los estímulos dolorosos posteriores, en relación con la información neutra. Sin embargo, no han intentado cuantificar la naturaleza de la asociación entre la información estudiada y la posterior percepción del dolor. Presentamos subliminalmente palabras que tenían un grado de asociación bajo o alto con la palabra “dolor”, aunque esto sólo tuvo un éxito parcial y algunas palabras fueron percibidas conscientemente. A continuación, los participantes recibieron de forma aleatoria estímulos de calor por láser, administrados a uno de los tres niveles de intensidad (bajo, moderado, alto), y medimos el efecto de esto en las medidas conductuales y electrofisiológicas del dolor. Los participantes (N = 27) calificaron los estímulos láser de intensidad moderada y alta como más dolorosos después de ver asociaciones de dolor altas en comparación con las bajas; estos efectos siguieron presentes cuando se controlaron las medidas de estado de ánimo, ansiedad y reporte de síntomas físicos. Se observaron efectos similares desde el punto de vista fisiológico, con una mayor negatividad del estímulo después de los asociados altos en comparación con los bajos y mayores amplitudes para el componente N2 del potencial evocado por el láser después de la presentación de los asociados altos en las condiciones de intensidad moderada y alta del láser. Estos datos apoyan los modelos basados en la activación de los efectos de la memoria en la percepción del dolor.

Citas de palabras que duelen

Decir cosas hirientes es una forma de intimidar, asustar o menospreciar a alguien. También lo es gritar, vociferar o amenazar con herir a alguien o hacer algo malo a alguien o a las posesiones o mascotas de alguien. Estas son formas en las que una persona puede abusar de otra: se llama “abuso emocional”.

El abuso emocional es ser malo sin golpear. Las palabras y la forma en que alguien las dice pueden hacer que te sientas triste, enfadado, avergonzado, ansioso, asustado, indefenso, solo. El maltrato emocional no es algo puntual. Puede ocurrir una y otra vez. Continúa incluso después de que le digas a la persona que las palabras están hiriendo tus sentimientos y le pidas que deje de hacerlo.

El maltrato emocional por parte de un miembro de la familia es violencia familiar. Algunas formas de maltrato emocional son delitos en Canadá, como amenazar con hacer daño o matar a alguien, y acosar a alguien (seguirle, llamarle por teléfono, enviarle correos electrónicos, darle regalos no deseados o espiarle de forma que le asuste).