¿Cómo vender mi casa al banco en Chile?

¿Cómo vender mi casa al banco en Chile?

Vender una casa viviendo en el extranjero

Como miembro visitante del Lincoln Institute y becario Loeb de la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard durante el curso académico 2004-2005, Mario Navarro ha realizado un análisis crítico de la innovadora política de financiación de la vivienda desarrollada en Chile durante los últimos 30 años. El objetivo del estudio, que se resume aquí, es ayudar a los diseñadores de políticas de vivienda de los países en desarrollo a entender el modelo chileno como una alternativa para proporcionar viviendas a las personas de los sectores de ingresos bajos y moderados.

Hasta principios de la década de 1970, los programas de vivienda en los países en desarrollo consistían en iniciativas patrocinadas por el gobierno para diseñar, construir y vender casas utilizando préstamos con tasas de interés subsidiadas. Estas políticas solían tener una escala limitada, no eran asequibles para las familias pobres ni se centraban claramente en ellas, y a menudo eran ineficaces (Mayo 1999). Conscientes de estos problemas, a mediados de la década de 1970 las organizaciones internacionales de desarrollo empezaron a dirigir sus préstamos y su asesoramiento a los países en desarrollo basándose en la nueva estrategia de “necesidades básicas”, que consistía en proporcionar lugares y servicios, mejorar los barrios marginales y proporcionar viviendas básicas (Kimm 1986).

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Chile es popular por sus increíbles paisajes y sus amables habitantes, así como por la gran calidad de vida que puede ofrecer a quienes viven allí. Con centros turísticos junto al mar, impresionantes vistas montañosas y ciudades acogedoras para los expatriados, Chile lo tiene todo. Incluso tiene un coste de vida asequible. Chile está en camino de alcanzar el estatus de país del primer mundo. Tiene el nivel de vida más alto de América Latina, con buena sanidad, agua potable e incluso Internet fiable. Aquí está todo lo que necesita saber sobre el alquiler y la compra de propiedades en Chile.Encontrar una propiedad en Chile

En Chile hay muchos lugares para establecerse como expatriado, y si lo que busca es el bullicio, tendrá mucho donde elegir. Con aproximadamente el 90% de la población chilena viviendo en ciudades y pueblos grandes, Santiago y Valparaíso son las dos opciones más populares para los expatriados, pero no se olvide de pueblos más pequeños como La Serena o, si es un bebedor de vino, algún lugar rodeado de viñedos.

Los chilenos suelen preferir vivir en apartamentos antes que en casas, lo que hace que la demanda de éstos sea alta en la mayoría de las grandes ciudades. Aun así, los precios siguen siendo muy razonables. Esta preferencia también mantiene bajos los precios de las casas, ya que el mercado no es tan competitivo.

Venta de propiedades por parte de no residentes

LegislaturaCongreso Nacional- Cámara altaSenado- Cámara bajaCámara de DiputadosIndependencia de España- Junta de Gobierno 18 de septiembre de 1810- Declarada el 12 de febrero de 1818- Reconocida el 25 de abril de 1844- Constitución vigente 11 de septiembre de 1980

España conquistó y colonizó la región a mediados del siglo XVI, sustituyendo el dominio incaico, pero no logró conquistar a los mapuches independientes que habitaban lo que hoy es el centro-sur de Chile. En 1818, tras declarar la independencia de España, Chile surgió en la década de 1830 como una república autoritaria relativamente estable. En el siglo XIX, Chile experimentó un importante crecimiento económico y territorial, acabando con la resistencia mapuche en la década de 1880 y obteniendo su actual territorio norteño en la Guerra del Pacífico (1879-83) tras derrotar a Perú y Bolivia. En el siglo XX y hasta la década de 1970, Chile experimentó un proceso de democratización[9][10], un rápido crecimiento de la población y la urbanización[11] y una creciente dependencia de las exportaciones de la minería del cobre para su economía[12][13] Durante las décadas de 1960 y 1970, el país experimentó una grave polarización y agitación política de izquierda a derecha. Esta evolución culminó con el golpe de Estado de 1973, que derrocó al gobierno de izquierdas de Salvador Allende, elegido democráticamente, e instauró una dictadura militar de derechas de Augusto Pinochet, que duró 16 años y dejó más de 3.000 muertos o desaparecidos[14]. El régimen terminó en 1990 tras un referéndum en 1988 y fue sucedido por una coalición de centro-izquierda que gobernó hasta 2010.

Venta de bienes heredados en el extranjero

Chile tiene un sistema de gobierno presidencial con una fuerte tradición republicana, y una constitución política escrita. Está dividido en 16 regiones administrativas que comparten algunas funciones con el gobierno central. Chile es considerado un líder regional gracias a un sistema democrático sólido y estable que garantiza un entorno empresarial seguro. Chile ocupó el puesto 23 de 168 países y territorios encuestados en el Índice de Percepción de la Corrupción 2015 de Transparencia Internacional.

Los impuestos sobre bienes y servicios dentro de las fronteras se recaudan según el principio general de territorialidad de la ley contenido en el artículo 16 del Código Civil. El sistema tributario chileno contempla impuestos directos e indirectos, donde el impuesto a la renta y el impuesto al valor agregado (IVA) son relevantes para las empresas, así como otros que se abordarán más adelante.

Chile tiene una constitución moderna que data de 1980, promulgada durante el régimen militar de 1973-1990. En las últimas décadas ha sido modificada en varias ocasiones. La constitución política del estado es la ley suprema. Por debajo de la constitución, Chile tiene un sistema de derecho civil similar al que se utiliza en Europa continental, especialmente en Francia, Italia y España. El derecho civil chileno prevé medios eficaces para hacer valer los derechos de propiedad y contractuales. Los principios básicos del derecho civil y las características predominantes en todos los contratos son: 1) la libertad contractual; 2) que el contrato tenga fuerza de ley para todas las partes; 3) que todos los contratos se ejecuten de buena fe; y 4) que los daños y perjuicios se concedan de acuerdo con el estatuto de responsabilidad civil redactado en el Código Civil chileno.