¿Qué es la histeria en psicologia?

¿Qué es la histeria en psicologia?

Histeria colectiva

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La histeria es un término que se utiliza a menudo para describir un comportamiento cargado de emociones que parece excesivo y fuera de control. Cuando alguien responde de una manera que parece desproporcionadamente emocional para la situación, a menudo se le describe como “histérico”.

Durante la época victoriana, el término histeria era un diagnóstico médico común, especialmente para las mujeres. No se eliminó del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) hasta 1980. Hoy en día, las personas que presentan síntomas de histeria pueden ser diagnosticadas con un trastorno disociativo o somático.

La histeria se consideraba un trastorno psicológico ya en el año 1900 antes de Cristo. Fue entonces cuando los antiguos egipcios describieron por primera vez la afección, añadiendo que estaba causada por un “movimiento espontáneo del útero”. A veces también se denominaba tener un útero errante.

Historia de la definición de histeria

La histeria es un término utilizado coloquialmente para significar un exceso emocional ingobernable y puede referirse a un estado mental o emocional temporal[1] En el siglo XIX la histeria se consideraba una enfermedad física diagnosticable en las mujeres. Se supone que la base del diagnóstico operaba bajo la creencia de que las mujeres están predispuestas a sufrir afecciones mentales y de comportamiento; una interpretación de las diferencias relacionadas con el sexo en las respuestas al estrés.[2] En el siglo XX pasó a ser considerada una enfermedad mental.[3] Muchas personas influyentes como Sigmund Freud y Jean-Martin Charcot dedicaron investigaciones a pacientes con histeria.[4]

En la actualidad, la mayoría de los médicos que ejercen la medicina no aceptan la histeria como diagnóstico médico[5]. El diagnóstico general de la histeria se ha fragmentado en innumerables categorías médicas, como la epilepsia, el trastorno histriónico de la personalidad, los trastornos de conversión, los trastornos disociativos u otras afecciones médicas[5][6]. Además, las opciones de estilo de vida, como la elección de no casarse, ya no se consideran síntomas de trastornos psicológicos como la histeria[5].

Causas de la histeria

La histeria colectiva, o histeria de masas, es el fenómeno sociopsicológico de la manifestación de los mismos síntomas histéricos por parte de más de una persona. Puede comenzar cuando un grupo es testigo de que un individuo se pone histérico durante un acontecimiento traumático o extremadamente estresante. Un posible síntoma es la náusea grupal, en la que una persona que se pone violentamente enferma desencadena una reacción similar en otros miembros del grupo.

Los ejemplos incluyen ciertos casos de disturbios y frenesí, y accidentes en los que las personas actúan de forma “irracional” (gritando, corriendo en la dirección equivocada, persiguiendo y asesinando brutalmente a chivos expiatorios, etc.).

Psicología de la histeria femenina

Chris Nicholson no trabaja, asesora, posee acciones ni recibe financiación de ninguna empresa u organización que pueda beneficiarse de este artículo, y no ha revelado ninguna afiliación relevante más allá de su nombramiento académico.

Una mujer de 35 años pierde el uso de sus piernas, quedando repentinamente paralizada de cintura para abajo. En otro caso, una mujer siente una abrumadora compulsión por cerrar los ojos, hasta que finalmente no puede abrirlos en absoluto. Después de numerosas pruebas, no se encontró nada físicamente incorrecto en estas pacientes, así que ¿qué causó sus síntomas?

El término histeria se abandonó cuando la influencia de la teoría psicodinámica de la salud mental, con sus conceptos de fuerzas mentales inconscientes que afectan al comportamiento, cayó en desgracia en la psiquiatría. Sin embargo, aunque se recurrió a rasgos y síntomas más mensurables, la afección se mantiene en lo que ahora se denomina “trastorno de conversión”.

Fue Freud quien propuso que el recuerdo de un trauma al que el paciente no se enfrenta, porque le causa demasiada angustia mental, puede “convertirse” en síntomas físicos. Lo más sorprendente es que casos como éste son los típicos que ven los neurólogos hoy en día.